sábado, 29 de diciembre de 2007

En el fuego del amor


María nos enseña que para amar a Dios según Dios, hay que vivir en Él y de Él: Dios es la primera "morada" del hombre y sólo quien vive en Él arde en el fuego del amor divino, capaz de "encender" el mundo.


Benedicto XVI: Mensaje del 02/06/2006


Fuente: Un Minuto con María.

miércoles, 3 de octubre de 2007

EL ROSARIO DE LA VIRGEN MARÍA

El Rosario de la Virgen María (I)

El Rosario de la Virgen María, que se desarrolló progresivamente en el segundo milenio bajo la inspiración del Espíritu de Dios, es una oración amada por numerosos santos y aconsejada por el Magisterio. En su simplicidad y en su profundidad, permanece, incluso, en el tercer milenio que comenzamos, como una oración de gran significado, destinada a dar frutos de santidad.

Ella se sitúa en la línea espiritual de un cristianismo que, después de dos mil años, no ha perdido nada del frescor de sus orígenes y que se siente impulsado por el Espíritu de Dios « a seguir adelante » para “gritarle” nuevamente al mundo, que Cristo es el Señor y Salvador, que Él es «el camino, la verdad, y la vida» (Juan 14, 6) que Él es el «fin de la historia de la humanidad, el punto hacia el cual convergen los deseos de la historia y de la civilización».


Juan-Pablo II
Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, n°1 (octubre 2002)





El Rosario de la Virgen María (II)

Sería imposible citar el número de santos que han encontrado en el Rosario una auténtica vía de santificación. Basta recordar al santo Luis María Grignion de Montfort, autor de una obra preciosa sobre el Rosario, y más cerca de nosotros al Padre Pío de Pietrelcina, a quien yo tuve recientemente la dicha de canonizar.

El bienaventurado Bartola Longo tuvo un carisma especial, el de verdadero apóstol del Rosario. Su camino de santidad se apoya sobre una inspiración que oyó en lo más profundo de su corazón: «Quien propaga el Rosario está salvado». A partir de entonces, se sintió llamado a construir en Pompeya un santuario dedicado a la Virgen del Rosario, cerca de las ruinas la antigua ciudad, tocada hacía poco por el anuncio evangélico, antes de ser sepultada en el año 79 durante la erupción del Vesuvio para renacer de sus cenizas siglos más tarde, como testimonio de la luz y de la sombra de la civilización clásica.


Juan-Pablo II
Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, n°8 (octubre 2002)

martes, 28 de agosto de 2007

María, Reina del Universo

La Virgen Inmaculada, preservada por Dios de toda huella del pecado original, habiendo concluido el transcurso de su vida terrestre, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo, y exaltada por el Señor como la Reina del universo, para que fuera así enteramente conforme a su Hijo, Señor de Señores (cf. Ap 19,16), victorioso del pecado y de la muerte.


Concilio Vaticano II,
Lumen Gentium 59

sábado, 18 de agosto de 2007

de UN MINUTO CON MARÍA...


María, signo seguro de esperanza (I)


Si la Madre de Jesús, ahora glorificada en el Cielo en cuerpo y alma, es la imagen y el comienzo de lo que será la Iglesia en los siglos venideros, en su forma acabada, entonces bien, sobre la tierra hasta la venida del día del Señor (cf. II Petr. 3, 10), ella brillará, como un signo de esperanza y de consuelo, delante del Pueblo de Dios en marcha.

Es una gran alegría y un gran consuelo para este santo Concilio que cuenta con muchas personas incluso entre los hermanos separados, para darle a la Madre de nuestro Señor y Salvador, el honor que le corresponde, especialmente entre los orientales que rivalizan en ardor y devoción en el culto a la Madre de Dios, siempre virgen.



Constitución dogmática Lumen Gentium
Titulo V cap. 68 et 69- (21 de noviembre, 1964)





María, signo seguro de esperanza (II)

Que todos los fieles rueguen encarecidamente a la Madre de Dios y a la Madre de los hombres, ella que rodea con sus oraciones los inicios de la Iglesia, y que, mientras es exaltada entre ángeles bienaventurados, que le supliquen que interceda en unión con todos los santos, ante su Hijo, hasta que todas las familias, todos los pueblos, marcados ya con el nombre de cristianos o ignorantes todavía de su Salvador, sean reunidos felizmente en la paz y la concordia en un solo Pueblo de Dios por la gloria de la Santísima e indivisible Trinidad.



Constitución dogmática Lumen Gentium
Titulo V cap. 68 et 69- ( 21 de noviembre, 1964)

Fuente: Un minuto con María...

jueves, 16 de agosto de 2007

La fe del cazador español en Choshuenco


ESTE ARTICULO SE DIO A CONOCER EL MIÉRCOLES 15 DE AGOSTO, DÍA DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN, EN EL DIARIO AUSTRAL DE VALDIVIA. TRATA DE LA HISTORIA DE UN ASTURIANO EN CHOSHUENCO, LOCALIDAD UBICADA EN EL SECTOR CORDILLERANO DE LA COMUNA DE PANGUIPULLI.


En la localidad de Choshuenco, distante a unos a 45 kilómetros de Panguipulli, ocurrió la historia de un cazador español, el cual tuvo un accidente que pudo haber terminado con su vida. Ese hecho hizo posible la llegada de la virgen patrona de Asturias a esta localidad del sur de Chile.
El asturiano Ramón Corces Río visita hace varios años este lugar y siempre está recorriendo diferentes sectores aledaños a Choshuenco, porque gusta de la caza del jabalí, animal que por su carne llama mucho la atención de los cazadores.
Sin embargo, Corces no olvidará jamás lo acontecido en Choshuenco. Un día cuando salió a cazar jabalíes no tuvo los resultados esperados. Siempre acostumbra cazar estos animales con perros adiestrados para ello. Pero en esa oportunidad, uno de estos perros se perdió y Ramón fue en su búsqueda, sin pensar que en el trayecto sufriría un accidente que marcó su vida para siempre.
Era un atardecer, cuando este español, con el afán de encontrar su mascota, sin darse cuenta resbaló quedando colgado de un árbol al borde de un precipicio en el sector conocido como Enco, a orillas del río Blanco. Permaneció suspendido sobre el precipicio durante más de 24 horas.
Seguramente, la desesperación era enorme, pero su fe era más grande. Pasó toda la noche aferrado al arbusto hasta que al otro día un poblador de Choshuenco lo encontró y lo rescató de aquella situación donde estuvo a punto de encontrar la muerte.
Luego de ello, hasta el lugar llegaron carabineros de Choshuenco y Valdivia, quienes también participaron en el rescate. Además se movilizaron tanto el cónsul como el embajador de España en Chile.
Luego de superar esta experiencia, Ramón Corces y en forma de agradecimiento a Dios por superar el difícil momento, decidió realizar las gestiones para donar al pueblo de Choshuenco la imagen de la Virgen patrona de Asturias, conocida como la Virgen de Covadonga o también denominada como Santina.
Antes que la imagen de la Virgen de Covadonga llegara a Choshuenco fue visitada en Santiago por dos mujeres habitantes de esta localidad en una ceremonia que contó con la presencia del ex canciller y embajador Juan Gabriel Valdés.
Las señoras de la Cofradía española de Asturias, con asiento en Chile, realizan constantemente una o dos procesiones en este lugar, donde se comparte con todos los habitantes. Actualmente, Ramón Corces es propietario de ferreterías en Santiago y continúa practicando la caza del jabalí en diferentes épocas del año, en el pueblo donde su pasado hoy se ha convertido en una historia célebre. Asimismo, la virgen de Covadonga permanece en la capilla de Choshuenco.
Actualmente, la estación televisiva española Telecable prepara un documental con asturianos repartidos por distintas partes del mundo, en el que la increíble historia de Ramón Corces ocupará seguramente un lugar especial.

Autor: Vicente Ramírez O.

miércoles, 25 de julio de 2007

Declaraciones del secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe

El prelado insistió en la importancia para el diálogo ecuménico de reconocer que la Iglesia de Cristo no es un «mito» o un «ideal» que se hará realidad con la unión de las iglesias, sino que subsiste en la historia en la Iglesia católica. ARANJUEZ (MADRID), martes, 24 julio 2007 (ZENIT.org-Veritas).-
El arzobispo Ángelo Amato, SDB, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, intervino este martes en el Curso de Verano «Benedicto XVI: Pensamiento y propuesta en el II Aniversario de su Pontificado», que se está desarrollando durante esta semana en Aranjuez, organizado por la Fundación Universidad Rey Juan Carlos.Antes de pronunciar su conferencia, «Jesús de Nazaret en la Cristología de Benedicto XVI» en torno al libro del Papa, el arzobispo tuvo un breve encuentro con algunos periodistas, en el que respondió a preguntas sobre el último Documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, «Respuestas a algunas preguntas de la Doctrina sobre la Iglesia».El texto, considera, es «muy positivo» para el encuentro ecuménico porque da una «identidad precisa a la Iglesia católica» y «el ecumenismo es hecho sobre la verdad y sobre la identidad de los interlocutores». El prelado dijo que el texto repite lo que ha dicho el Concilio Vaticano II, que la «única Iglesia de Cristo subsiste en la historia en la Iglesia católica» y añadió que al sostener esto no afirma un «vacío» eclesial fuera de la Iglesia católica. De hecho, aclara que las iglesias ortodoxas orientales tienen una recta comprensión de la sucesión apostólica y de los sacramentos, sobre todo de la Eucaristía, y se pueden considerar por tanto «iglesias».Respecto a las comunidades eclesiales de la Reforma --que no aceptan la sucesión apostólica y una recta comprensión de la Eucaristía-- monseñor Amato explicó que ellas mismas se llaman «comunidades eclesiales de la Reforma» y esta definición la usa tanto la Congregación para la Doctrina de la Fe como el Concilio Vaticano II.Sobre la reacción de los protestantes ante el Documento, monseñor Amato desmintió que hubiera «molestias», porque «ellos saben que ésta es nuestra identidad y no es la primera vez que la Congregación afirma esto». Además, el arzobispo recordó que en el año 2000, la famosa Instrucción «Dominus Iesus», afirmaba exactamente lo mismo.Asimismo, el prelado insistió en la importancia para el diálogo ecuménico de reconocer que la Iglesia de Cristo no es un «mito» o un «ideal» que se hará realidad con la unión de las iglesias, sino que subsiste en la historia en la Iglesia católica.

jueves, 21 de junio de 2007

Nueve Primeros Viernes de Mes


PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR a los que vivan la devoción a su Sagrado Corazón



A partir de la primera revelación, Santa Margarita María Alacoque sufriría todos los primeros viernes de mes, hasta su muerte, la experiencia mística de la llaga del costado de Jesús. Estos eran los momentos particularmente elegidos por el Señor para manifestarle lo que quería de ella y para descubrirle los secretos de su amable Corazón.


Propósito de la devoción: Reparación al Corazón de Jesús.

Las promesas de Jesús dada por medio de Santa Margarita María Alacoque a los que practicaran y propagaran dicha devoción. Incluye la promesa a quienes comulguen nueve primeros viernes de mes.El motivo principal de la devoción debe ser el amor a Jesús y no solo las promesas ligadas a ella. Sin embargo si el mismo Jesús quiso darnos un aliciente con sus promesas, podemos legítima y provechosamente apoyarnos también en ellas para fortalecer nuestra débil voluntad para todo lo que es el servicio de Dios.


Para ganar esta gracia debemos:

1-Recibir sin interrupción la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes consecutivos.

2-Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final.

3-Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.
4-Oración: "Oh Dios, que en el corazón de tu Hijo, herido por nuestros pecados, has depositado infinitos tesoros de caridad; te pedimos que, al rendirle el homenaje de nuestro amor, le ofrezcamos una cumplida reparación. Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío."

Promesas
(1) Les daré todas las gracias necesarias en su estado de vida.

(2) Estableceré la paz en sus hogares.

(3) Los consolaré en todas sus aflicciones.

(4) Seré su refugio en su vida y sobre todo en la muerte.

(5) Bendeciré grandemente todas sus empresas.

(6) Los pecadores encontrarán en Mi Corazón la fuente y el océano infinito de misericordia.

(7) Las almas tibias crecerán en fervor.

(8) Las almas fervorosas alcanzarán mayor perfección.

(9) Bendeciré el hogar o sitio donde esté expuesto Mi Corazón y sea honrado.

(10) Daré a los sacerdotes el don de tocar a los corazones más empedernidos.

(11) Los que propaguen esta devoción, tendrán sus nombres escritos en Mi Corazón, y de El, nunca serán borrados.
(12) Nueve primeros viernes: Yo les prometo, en el exceso de la infinita misericordia de mi Corazón, que Mi amor todopoderoso le concederá a todos aquellos que comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final; no morirán, en desgracia ni sin recibir los sacramentos; Mi divino Corazón será su refugio seguro en este último momento.


Oraciónes después de comulgar los 1ros Viernes:

Amado Jesucristo. Confío en tus promesas y misericordia.

Oh Dios, que en el corazón de tu Hijo, herido por nuestros pecados, has depositado infinitos tesoros de caridad; te pedimos que, al rendirle el homenaje de nuestro amor, le ofrezcamos una cumplida reparación. Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.

Fuente texto e imagen: Corazones.org